Patrimonio UNESCO en Portugal

Torre de Belém, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco (foto flickr de Bernt Rostad)
Torre de Belém, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco (foto flickr de Bernt Rostad)

Portugal cuenta con varios munumentos y lugares que son denominados patrimonio cultural por la UNESCO, estos son:

Centro histórico de Angra do Heroísmo en Azores

Situado en una de las islas del archipiélago de las Azores, era un puerto de escala obligatoria en el siglo 15 hasta la llegada del vapor en el siglo 19. Las fortificaciones de San Sebastián y San João Baptista son únicos ejemplos de arquitectura militar. Dañado por un terremoto en 1980, Angra está siendo restaurado.

Monasterio de los Jerónimos

Todo un monumento a la grandeza de la Era de los Descubrimientos, el Monasterio de Santa María de Belém, fue construido al regreso de Vasco da Gama de su histórica aventura marítima.

El dinero obtenido con el comercio de las especias impulsó al rey Manuel I a solicitar a la Santa Sede la autorización para la construcción de un gran monasterio a la entrada de Lisboa, en las márgenes del Tajo. Manuel I quería, en realidad, utilizarlo como panteón para la dinastía real Avis-Beja, por él iniciada. Las obras comenzaron en 1501 y se extendieron durante todo el siglo XVI. Durante su construcción se sucedieron prestigiosos arquitectos: Diogo de Boitaca, João de Castilho, Diogo de Torralva y Jerónimo de Ruão son algunos de los que participaron en la obra.

Manuel I eligió a los monjes jerónimos para ocupar el monasterio, quienes tenían entre otras, la función de rezar por el rey y dar asistencia espiritual a los marinos y navegantes que partían al descubrimiento de nuevas tierras. La orden de los jerónimos se disolvió en 1833 y el monasterio quedó desocupado y fue incorporado a los bienes del Estado. Hasta 1940 funcionó allí la Casa Pia de Lisboa, institución solidaria destinada a los niños.Además de los mausoleos reales, también tienen sepultura aquí importantes personalidades de la historia de Portugal.

Torre de Belém, Lisboa

Durante la Era de los Descubrimientos Lisboa creció en importancia y se convirtió en una ciudad cosmopolita donde se mezclaban culturas e ideas diversas. La estrategia naval de Portugal en el siglo XVI y las nuevas rutas marítimas hicieron del puerto de Lisboa una escala obligada en las rutas del comercio marítimo. Proteger Lisboa era, entonces, una necesidad.

El rey Joao II ideó una barrera defensiva que consistiría en tres fuertes: el Fuerte de San Sebastián de Caparica, la Torre de San Antonio en Cascais, y una tercera fortificación en Belém. A la muerte del rey Joao II, fue Manuel I, su sucesor, quien continuó el proyecto defensivo ordenando contruir la tercera torre. Originariamente fue llamada Torre de San Vicente de Belém, en homenaje al santo patrono de Lisboa.

El arquitecto a cargo del proyecto fue Francisco de Arruda, orientado por Diogo Boitaca, que por entonces estaba a cargo de la construcción del Monasterio de los Jerónimos. Los trabajos comenzaron en 1514 y finalizaron en 1520.

La nueva fortaleza defensiva sustituyó a un antiguo navío artillado anclado allí, lugar desde donde partían las naves para las Indias. Originalmente fue erigida en una especie de isla cercana a la playa y según muestran dibujos de la época, el río la rodeaba completamente. La urbanización provocó el avance progresivo sobre las aguas del Tajo e hizo que la torre quedara prácticamente “amarrada” a la orilla.

Con el tiempo la estructura fue perdiendo su caracter defensivo original y fue utilizada como aduana, puesto telegráfico, faro y como prisión para presos políticos en el nivel inferior. Algunos historiadores sostienen que debido a su altura y a su ubicación, poco disimulada en el paisaje, la torre fue creada en realidad para funciones administrativas más que defensivas.

Si se compara con las clásicas construcciones medievales, mas bien austeras, la Torre de Belem se diferencia por su abundante decoración, que refleja el gusto del rey Manuel I, un estilo que con el tiempo se conocería como “manuelino” y que reune elementos distintivos tales como esferas armilares, cuerdas retorcidas y cruces de la Orden de Cristo, a la cual el rey pertenecía.

Monasterio de Batalha, Leiria

El monasterio de los Dominicos de Batalha fue construido para conmemorar la victoria de los portugueses sobre los castellanos en la batalla de Aljubarrota en 1385.

Convento de Cristo, Tomar

Originalmente diseñado como un monumento símbolo de la Reconquista, el Convento de los Caballeros Templarios de Tomar, transferido en 1344 a los Caballeros de la Orden de Cristo, vino a simbolizar todo lo contrario durante el período manuelino la apertura de Portugal a otras civilizaciones.

Centro Histórico de Évora

Este museo de la ciudad, cuyas raíces se remontan a la época romana, alcanzó su época dorada en el siglo 15, cuando se convirtió en la residencia de los reyes de Portugal. Su sistema único de calidad se deriva de la casas blancas decoradas con azulejos y balcones de hierro forjado que data de los 16 al siglo 18. Sus monumentos tuvieron una profunda influencia en la arquitectura portuguesa en Brasil.

Monasterio de Alcobaça, Leiria

El Monasterio de Santa María de Alcobaça, al norte de Lisboa, fue fundado en el siglo 12 por el rey Alfonso I. Su tamaño, la pureza de su estilo arquitectónico, la belleza de los materiales y el cuidado con el que fue construido hacen de éste un obra maestra del arte gótico cisterciense.

Paisaje cultural de Sintra

En el siglo 19 de Sintra se convirtió en el primer centro europeo de la arquitectura romántica. Ferdinand II convirtió en un monasterio en ruinas de un castillo que esta nueva sensibilidad se muestra en el uso de gótico, egipcio, árabe y renacentista y en la creación de un parque local y mezcla de especies exóticas de árboles.

Centro Histórico de Oporto

La ciudad de Oporto, construida a lo largo de las laderas con vistas a la desembocadura del río Duero, es un paisaje urbano con una de 2.000 años de historia. Su continuo crecimiento, vinculado a la mar (los romanos le dieron el nombre de Portus, o puerto), se puede ver en los muchos y variados monumentos, de la catedral románica, con su coro, de estilo neoclásico a la Bolsa de Valores y el general-manuelino portugués estilo de la Iglesia de Santa Clara.

Arte Rupestre pre-historico en Foz Côa

Su excepcional concentración de grabados del Paleolítico Superior es el ejemplo más notable de los primeros humanos en la actividad artística de este formulario en cualquier parte del mundo.

El Paleolítico Superior del valle de Côa es un excelente ejemplo de la súbita floración de genio creativo en los albores del desarrollo cultural humano. El arte rupestre del Valle Côa arroja luz sobre la situación social, económica, y la vida espiritual en la vida de los primeros antepasados de la humanidad en una forma totalmente excepcional.

Bosque Laurisilva en Madeira

La Laurisilva de Madeira es un tipo de bosque húmedo, casi selvático que ocupa aún una buena parte de la isla. Antes de la llegada de los humanos se extendía por toda Madeira. Hoy esta protegido por el gobierno y se puede visitar recorriendo decenas de senderos, caminos y levadas (antiguos canales de riego).

La flora y la fauna son ricas, variadas y sorprendentes. Muchas de las especies vegetales y algunas de animales son endémicas. Madeira además de su clima y gastronomía posee este tesoro natural que atrae todos los años a miles de amantes del trekking y el montañismo.

Centro Histórico de Guimarães

La ciudad histórica de Guimarães está asociada con la aparición de la identidad nacional portuguesa en el siglo 12. Excepcionalmente bien conservada y auténtico ejemplo de la evolución de un asentamiento medieval en una ciudad moderna, la riqueza de su ejemplo de la tipología de construcción específicos de desarrollo de la arquitectura portuguesa del 15 al siglo 19 mediante la utilización de los materiales de construcción y técnicas.

Alto Douro Región Vinícola

El vino ha sido producido por los propietarios de tierras en el Alto Duero una antigua región de unos 2.000 años. Desde el siglo 18, su principal producto, el vino de Oporto, ha sido famoso en el mundo por su calidad.

Esta larga tradición de la viticultura ha producido un paisaje cultural de excepcional belleza, que refleja su evolución económica.

Paisaje Cultural de la región vinícola de la isla de Pico en Azores

Sitio de 987 hectáreas situado en la isla volcánica de Pico, la segunda más grande del archipiélago de Azores.

Los muros se construyeron para proteger a los miles de pequeñas parcelas rectangulares (Currais) de viento y agua de mar. Prueba de ello la viticultura, cuyos orígenes se remontan al siglo 15, se pone de manifiesto en la asamblea extraordinaria de los campos.